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        <title type="main" level="a">Algunas muestras de la crítica a las academias y a los saberes científicos en la «literatura de amplia difusión» española e italiana</title>
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          <persName n="1" ref="https://orcid.org/0000-0002-2038-3702" type="ORCID">
            <forename>Claudia</forename>
            <surname>Lora Márquez</surname>
            <placeName type="affiliation">University of La Laguna, Spain</placeName>
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          <resp>This is a section of <title>Accademie e luoghi del sapere tra Italia e Spagna nel lungo Settecento / Academias y lugares del saber en el largo siglo XVIII entre Italia y España</title>(DOI: <idno type="DOI">10.36253/979-12-215-0989-2</idno>) by </resp>
          <name>Niccolò Guasti, Cinzia Recca, Mónica Bolufer Peruga, Fernando Durán López</name>
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        <publisher>Firenze University Press</publisher>
        <pubPlace>Florence</pubPlace>
        <date when="2026">2026</date>
        <idno type="DOI">https://doi.org/10.36253/979-12-215-0989-2.18</idno>
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          <p>Available for academic research purposes</p>
          <p>Open Access</p>
          <p>Copyright Author(s)</p>
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        <p>This is original content, published for academic research purposes</p>
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      <abstract xml:lang="en">
        <p>This paper examines a corpus made up of various types of prints belonging to the chapbooks literature —mocking almanacs and astrological prognostication— that were published throughout the eighteenth century in various Spanish and Italian cities.</p>
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            <item>chapbooks literature</item>
            <item>almanac</item>
            <item>parody</item>
            <item>mockery</item>
            <item>academy</item>
            <item>science</item>
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      <p>It is available online at https://doi.org/10.36253/979-12-215-0989-2.18<ref target="https://doi.org/10.36253/979-12-215-0989-2.18" /></p>
<div><head>Algunas muestras de la crítica a las academias y a los saberes científicos en la «literatura de amplia difusión» española e italiana<hi rend="notes_number _idGenCharOverride-1"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-007">1</ref></hi></hi></head><p rend="h1_author ParaOverride-1"><hi>Claudia Lora Márquez</hi></p><p rend="epigraph_inscription_epigraph_2 ParaOverride-2"><hi>Je suis comme un docteur, hélas! Je ne sais rien</hi></p><p rend="epigraph_inscription_epigraph_3 ParaOverride-2"><hi>Voltaire, </hi><hi rend="italic">Poème sur le désastre <lb/>de Lisbonne</hi><hi> (1756)</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Se entiende por </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">literatura de amplia difusión</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> el conjunto de bienes impresos que, con independencia del contexto nacional en el que ha tenido lugar su producción, se dirigen a un horizonte receptor masivo e interclasista, siguiendo normalmente para ello un método de distribución itinerante</hi><hi rend="CharOverride-1"> o subalterno. Si se atiende a su formato, se comprobará que no es posible encuadrar estas publicaciones en una </hi><hi rend="CharOverride-1">única</hi><hi rend="CharOverride-1"> categoría bibliológica, puesto que hay materiales que abarcan una cierta extensión, pero también folletos de unas pocas páginas, </hi><hi rend="CharOverride-1">como la prensa periódica, hasta llegar a los llamados </hi><hi rend="italic">ephemera</hi><hi rend="CharOverride-1">, que incluyen carteles, tarjetas postales, librillos de papel de fumar… Por ese motivo, conviene integrarlas dentro de la actividad editorial en general, </hi><hi rend="CharOverride-1">evitando limitar su estudio a hechos aislados y que, aparentemente, nada tienen que ver con los temas y argumentos que aborda la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">cultura letrada</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">. El grupo de los </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">impresos de gran difusión</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> resulta ser, por tanto, una entidad </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">complexe, mobile, plurivoque</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Chartier 1996, 12).</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">En España, el uso de este sintagma ha sustituido al término tradicional de </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">papeles</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, utilizado en oposición al significado que se le atribuye a los </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">l</hi><hi rend="CharOverride-1">ibros</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, si bien siempre ha sido posible detectar concomitancias entre ambas esferas. </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Dentro de los </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">géneros de gran difusión</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, un campo de estudio que reviste un particular interés es el que está constituido por los almanaques y pronósticos astrológicos. </hi><hi rend="CharOverride-1">En este cuerpo textual, la crítica a las academias y a los saberes científicos es patente en dos tipologías: la burlesca y la jocoseria. Este examen valorativo, cuyo dictamen es siempre negativo, no se hace a partir del análisis concienzudo de datos objetivos, sino que se produce en clave paródica, tratando de ofrecer una imagen caricaturesca de los profesores universitarios y los académicos, así como de los conocimientos a estos asociados y </hi><hi rend="CharOverride-1">que, conforme al modo en el que se presentan, más bien parecen vinculados a una pseudociencia. La burla se hace bien a través de imágenes, bien de textos, o mediante la combinación de ambos discursos.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Un acercamiento como el que se pretende realizar requiere necesariamente de un enfoque paneuropeo, ya que muchas de las características que se mencionarán trascienden las fronteras políticas y geográficas de cada país, ya sea a través de traducciones, ya </hi><hi rend="CharOverride-1">de reescrituras y relaboraciones de los</hi><hi rend="CharOverride-1"> tópicos </hi><hi rend="CharOverride-1">(Lüsebrink 1998, 144). </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">En las páginas que siguen se hará un breve recorrido por los ejemplos que se documentan en la literatura producida en dos panorama</hi><hi rend="CharOverride-1">s nacionales que guardan elementos en común: el español y el italiano. El objetivo final es proporcionar un muestrario que sirva para clarificar cuál es el alcance de esta casuística en el siglo XVIII en el sur de Europa.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">En este marco referencial, la figura que con una mayor recurrencia es ridiculizada es la del doctor, entendida como la persona que ha logrado obtener el grado más alto en la carrera académica universitaria. Huelga recordar que, durante la Edad Moderna, las universidades, así como las cortes donde los reyes, junto a sus ministros y consejeros, habitaban, eran instituciones que personificaban el poder en las</hi><hi rend="CharOverride-1"> sociedades. Si los monarcas ocupaban su cargo al haber sido designados por Dios, en el caso de los profesores, su autoridad estaría respaldada en el hecho de haber adquirido mediante el estudio una sapiencia que les habilitaría para dar instrucciones sobre diversas facultades (</hi><hi rend="CharOverride-1">Derecho – en sus dos ramas: civil y canónico –, Medicina, Matemáticas, Artes y, por supuesto, Teología). Al final, la aprobación de unas lecciones de oposición les legitimaría para obtener una cátedra, que no solo es el rango superior de la jerarquía universitaria, sino </hi><hi rend="CharOverride-1">que además tendría un valor representativo, pues este mismo vocablo, con el que se designa el asiento elevado en el que reposa el maestro, recalca la superioridad del que imparte la doctrina sobre sus discípulos y, por extensión, sobre toda la colectividad. La estimación social de estas personas, cuestión no desestimable en la España del Antiguo Régimen, no alcanzaría la de la nobleza y el clero – aunque muchos, ciertamente, fueron sacerdotes –, si bien superaría con mucho el respeto que se le debía tributar a la plebe. Así las cosas, l</hi><hi rend="CharOverride-1">as burlas que se encaminan a denigrar a este colectivo no tendrían como única finalidad hacer mella en él, sino que, en un sentido más amplio, aspirarían a atacar una muestra del orden social y la norma: la cultura docta. </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Todo lo anterior no empece para recalcar que, como es bien sabido, la situación de la enseñanza superior en países específicos como España se hallaba en el siglo XVIII en</hi><hi rend="CharOverride-1"> una situación deplorable, anquilosada por un sistema viciado donde ganarse amistades y conseguir favores de los que acaparaban mayores cuotas de poder eran tareas que se situaban muy por encima de la transmisión de conocimiento. Por añadidura, como institución, la universidad española era poco favorable a incorporar innovaciones en el ámbito científico, debido en gran parte a su celo religioso, hasta el punto de que se ha dicho que adolecía de una </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">alergia institucional a todo lo nuevo</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Aguilar Piñal 1996, 19). De aquí ha resultado que con frecuencia se hayan emitido </hi><hi rend="CharOverride-1">juicios poco benévolos hacia los titulares de las</hi><hi rend="CharOverride-1"> cátedra</hi><hi rend="CharOverride-1">s, cuya doctrina sería, en el mejor de los casos, olvidable. En la </hi><hi rend="italic">Historia de las universidades, colegios y demás establecimientos de enseñanza en España </hi><hi rend="CharOverride-1">(1883), el historiador Vicente La Fuente comentaba que, en los primeros años de la centuria, circulaba la idea de que los alumnos harían bien en no conceder demasiado crédito a los contenidos que se exponían en las aulas, como palabras de poco valor pronunciadas por personas de escaso mérito: </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">sucediendo muchas veces que los hombres de seso aconsejaban que, en saliendo del examen, hicieran por olvidar lo que los catedráticos habían enseñado, puesto que para nada práctico y útil les habría de servir</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-006">2</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1">.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Ahora bien, las manifestaciones literarias que se estudiarán de aquí en adelante no tienen como fin señalar los defectos de esta institución para ponerles remedio a través de reformas, por más que, en ocasiones, entre las risas se pueda columbrar un intento de sacar a relucir actitudes o convenciones reprobables. Ni siquiera puede decirse que en todos los casos sea posible detectar un referente en la realidad empírica.</hi><hi rend="CharOverride-1"> Por consiguiente, el recurso de la comicidad, pese a que no esté del todo exento de dosis críticas, acostumbra a ser inofensivo.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Una cantidad notable de los impresos contiene imágenes que acentúan el componente paródico de los textos. La iconografía coadyuva a la degradación del arquetipo del doctor, ahora desde un prisma centrado en la visión. Las representaciones clásicas del sabio, que suelen mostrarlo rodeado de libros, acompañado quizá de papel, pluma y tintero,</hi><hi rend="CharOverride-1"> así como de algún instrumento que patentice sus saberes y destrezas, pero siempre preservado en la soledad y el silencio de su gabinete, permanecen al margen de este conjunto de casos. </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">En Italia, el retrato de un supuesto </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">dottor Grillo</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> encabeza el </hi><hi rend="italic">Lunario nuovo per l’anno 1782. Dove si vede il far della Luna, i suoi quarti, feste mobili, e stabili, apartenenze dell’anno, levar del Sole, mezzo giorno, e mezza notte…</hi><hi rend="CharOverride-1">, salido de las prensas de la boloñesa Stamperia della Colomba. Se trata de un almanaque literario jocoserio, donde las noticias veraces se entremezclan con fragmentos de carácter ficcional donde se ridiculiza una determinada faceta de la ciencia, muy presente en este género editorial: la astrología.</hi><hi rend="CharOverride-1"> En concreto, se condena su vertiente judiciaria, que es aquella que predecía el destino de los humanos y de las naciones y que había sido condenada tanto por las autoridades religiosas, que la juzgaban opuesta a los dogmas del libre albedrío y la Providencia, como por los científicos experimentales.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">El </hi><hi rend="italic">dottor Grillo</hi><hi rend="CharOverride-1"> no es una figura respetable, como parece requerir el título que ha recibido,</hi><hi rend="CharOverride-1"> sino que, bien al contrario, mueve a risa a quien lo escucha, tal y como demuestra el diálogo en el que conversa con otros personajes risibles: Cigala y Lumbrico, sus sirvientes, Parpaglia y Burdigone (1782, 5-16). A modo de advertencia, como si hubiese muchos </hi><hi rend="italic">doctores Grillo</hi><hi rend="CharOverride-1"> que ignoran que lo son, al término del folleto se insertan unos versos con los que se conmina a no sobrevalorar las propias capacidades: </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">Oratori, Accademici, e Poeti / se non avete la natura amica, / non consumate invan vostra fatica, / gli adulatori fugite, e state cheti</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1782, 68).</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Conviene recordar que en italiano existe el dicho </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">avere dei grilli per la testa</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, empleado </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">cuando alguien tiene demasiadas ensoñaciones o proyecta empresas que difícilmente pueden llevarse a término</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Lora Márquez 2023b, 213). </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">El primer almanaque jocoserio publicado en Italia, la </hi><hi rend="italic">Nuova e curiosa grillaia degli influssi celesti sovra l’anno 1646</hi><hi rend="CharOverride-1">, estaba escrito por Ottavio Ingrillani, en cuyo apellido también se patentiza esta asociación entre astrología, locura y charlatanismo. Para más señas, en la xilografía de la portada enseña a uno de estos insectos cogido por una mano humana. De igual modo, el doctor en Astronomía y Astrología del </hi><hi rend="italic">Lunario nuovo per l’anno 1782 </hi><hi rend="CharOverride-1">sostiene una pequeña jaula donde estaría encerrado el grillo.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Se aprecia fácilmente que el nombre del doctor no está escogido al azar, sino que tiene la función de hacerle más chistoso. Este procedimiento expresivo, llamado </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">onomástica burlesca</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, se usa con frecuencia en los almanaques jocoserios y </hi><hi rend="CharOverride-1">burlescos, sean españoles o italianos. Es oportuno detenerse a examinar brevemente en qué consisten las diferencias que separan a estos dos géneros editoriales, que tienen en común el propósito de mofarse de la literatura astrológica. Para empezar, la primera variante se registra desde el siglo XVII en Italia y a partir del XVIII en el caso español (Lora Márquez 2023b, 210-46), mientras que la segunda es reconocible en Europa ya en el siglo XV, según Maxime Chevalier (1992, 94). En segundo lugar, las pronosticaciones burlescas, además de que estar mayoritariamente escritas en verso, se valen de recursos estilísticos concretos, como el truismo, las respuestas </hi><hi rend="italic">ex contrario</hi><hi rend="CharOverride-1">, las antífrasis</hi><hi rend="italic">, </hi><hi rend="CharOverride-1">el</hi><hi rend="italic"> nonsense </hi><hi rend="CharOverride-1">verbal, etc. (Lora Márquez 2022, 187).</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Lo habitual es que los nombres o apellidos de los astrólogos ridículos se unan a un título o grado académico, de modo que se escarnece a un individuo, pero también, por extensión, a todos los que ostentan una distinción semejante. Es evidente que se está oficiando el alejamiento de los doctores de las instituciones docentes, con la consiguiente mengua de su reputación y prestigio. Estos han dejado de desempeñar una función dirigente </hi><hi rend="CharOverride-1">y se ha producido una inversión del sentido de sus enseñanzas, ya que estas han pasado a ser equiparables a las adivinaciones que pronuncian los charlatanes en las calles y plazas: </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">Quella che viene a profilarsi è la maschera dell’astrologo alla rovescia, inscritta nell’immagine del dottore, dell’accademico, del profesionista dell’astrolabio, la quale asume ora i contorni del maestro di tutte le arti</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Casali 2003, 229). Si los doctores, académicos y científicos dedicados a la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">ciencia de los astros</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> habían constituido un estamento privilegiado, en las muestras literarias analizadas son descritos como un contrajemplo.</hi></p><figure>
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				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 1 – Portada de </hi><hi rend="italic">Il Dottor Grillo. Lunario nuovo per l’anno 1782. </hi><hi>Ejemplar procedente de la Biblioteca dell’Archiginnasio di Bologna.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Dentro de este grupo de autores que utilizan sobrenombres humorísticos, en la literatura española destacan el Bachiller Carambola, que en 1683 decía ser </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">catedrático de estufa y luquete</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> y </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">literario en la universidad de Boceguillas</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">. El Licenciado Lampiño, </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">natural de Bacia-Madrid</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, dedicaba la publicación, no sin ironía, a la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">Congregación de ciegos y faltos de vista de la coronada villa de Madrid</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1728) que, si bien se encargaría de distribuirla, no por eso se convertía en</hi><hi rend="CharOverride-1"> una protectora digna. Por su parte, Simón de la Herradura, autor de un </hi><hi rend="italic">Pronóstico de burla y burla de pronósticos</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1728), se habría </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">graduado en la Universidad de Brutamonte</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> para luego ocupar el puesto de </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">catedrático de Mazorral en la Academia de Alfarache</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, recuerdo esta</hi><hi rend="CharOverride-1"> última de la escuela fundada por el famoso</hi><hi rend="CharOverride-1"> pícaro Guzmán de Alfarache.</hi><hi rend="CharOverride-1"> Antonio Muñoz exornaba la portada de su </hi><hi rend="italic">Discurso astronómico y pronóstico general, desde 1746 hasta el año de 1746 </hi><hi rend="CharOverride-1">con la distinción </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">catedrático de prima de Buen Humor</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, mientras que la </hi><hi rend="italic">Zumba de pronósticos, y pronósticos de zumba </hi><hi rend="CharOverride-1">(1762)</hi><hi rend="italic"> </hi><hi rend="CharOverride-1">está firmada </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">por el grande astrólogo castellano. Lic. D. Antonio Ángel de Frabega, matemático con </hi><hi rend="italic">philo </hi><hi rend="CharOverride-1">y beneficiado en Burgos</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">. </hi></p><figure>
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				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 2 – Portada de la </hi><hi rend="italic">Nuova e curiosa grillaia degli influssi celesti sovra l’anno 1646. </hi><hi>Ejemplar procedente de la Biblioteca dell’Archiginnasio di Bologna.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Es importante hacer notar que quienes compusieron almanaques jocoserios también se valieron hasta cierto punto de este recurso humorístico: el mismo Diego de Torres Villarroel se adjudicó el distintivo de Gran Piscator de Salamanca en un intento de degradar la grandilocuencia del Gran Sarrabal de Milán, que era a principios de siglo</hi><hi rend="CharOverride-1"> uno de los piscatores más vendidos en España. En sus textos, aun enfatizando su condición de doctor y su pertenencia al gremio y claustro de la Universidad de Salamanca como catedrático de prima de Matemáticas, Torres se ríe de sí mismo y de sus galardones, aparentemente cómodo actuando en </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">el papel de bobo</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1726, sin numerar). Así, el autor histórico se coloca una máscara de </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">astrólogo-mago</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">loco</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> e </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">histrión carnavalesco</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, que es la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">trinidad burlesca</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> a la que se refiere Guy Mercadier en una monografía imprescindible para entender la literatura torresiana (2009, 279). Lo consigue ejecutando una bifurcación del Yo empírico y el Yo ficcional, sirviéndose del procedimiento</hi><hi rend="CharOverride-1"> literario de la autoparodia que imbuye sus creaciones de una complejidad de la que carecen el resto de escritos que se estudian en este trabajo.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Los doctores</hi><hi rend="CharOverride-1"> cómicos italianos abundan sobre todo en el Setecientos, «</hi><hi rend="CharOverride-1">cuando la crisis reputacional del arte adivinatoria había alcanzado su cénit</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Lora Márquez 2023b, 220). En estas obras, adscritas a la tipología jocoseria, los astrólogos no tienen tapujos en hacer uso de la mentira para escribir sus pronósticos, escudándose para ello en la locura que presuntamente padecen, y declarando abiertamente su ansia de ganar algún dinero. En esta línea se inscribe la serie de Zaccagnino Astrologo Indovino, de la que han sobrevivido cuatro ediciones (1705, 1717, 1769 y 1776). En la segunda se ve a un hombre vestido no como un profesor de universidad, sino más bien como un </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">mercante di pepe e sale</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, que es la profesión que se le atribuye en el título. A su lado aparece una flor, quizá la de la calabaza, ya que la pimienta y la sal servirían </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">per condire le zucche dei politici capricciosi</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">. Debajo de la imagen se lee un pareado que recoge una perogrullada típica: </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">L’anno prossimo sarà / tutto quel, ch’il Ciel vorrà</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">.</hi></p><figure>
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				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 3 – Anteportada de</hi><hi rend="italic"> Il botteghino delle curiosità di Zaccagnino Astrologo Indovino, mercante di pepe e sale, per condire le zucche dei politici capricciosi sopra l’anno 1717. </hi><hi>Ejemplar procedente de la Biblioteca Nazionale Braidense de Milán.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Además están el Duttour Lema (1755) y Al Braghiron, astrologh nov (1755)</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-005">3</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1">. </hi><hi rend="CharOverride-1">Obsérvese que en estas dos últimas muestras el dialecto boloñés, aparte de tener un sentido lúdico, disminuye el nivel cultural del arquetipo del doctor y, con ello, se aminora su valoración pública. </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Un personaje especialmente interesante es el Dottore Dirindina, del que han llegado hasta nuestros días tres impresos para los años 1758, 1759 y 1797, todos estampados en Bolonia. Dirindina se da a conocer como un </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">poeta arvinà, tugnin sò scular</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1758 y 1759), esto es, un ‘poeta arruinado y bobo escolar’, al tiempo que confiesa haberse metido a pronostiquero solo por diversión (1797). Como ocurre con Zaccagnino, el Duttour Lema y Al Braghiron, en la parte ficcional del opúsculo el doctor charla con diversos caracteres que, por lo general, son tan faltos de luces y jocosos como él. De esta figura también existen representaciones gráficas, algunas de las cuales anteceden incluso a los almanaques. </hi><hi rend="CharOverride-1">En las aguafuertes de Dirindina realizadas por Giuseppe Maria Mitelli (Bolonia, 1634-1718) se observa un personaje masculino que está aquejado de una espasticidad. La primera imagen le muestra como un vendedor de papeles ambulante, mientras que en la segunda se le presenta rodeado por otros hombres con características corporales igualmente divergentes.</hi></p><figure>
					<graphic url="xml_18-web-resources/image/Imagen_04.jpg" rend="img _idGenObjectAttribute-1" mimeType="image/jpeg"/>
				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 4 – Giuseppe Maria Mitelli, </hi><hi rend="italic">Dirindina fà fallò </hi><hi>(siglo XVII). Aguafuerte.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Al comparar las muestras españolas con las producidas en los Estados italianos, pronto se verá que aquellas ofrecen </hi><hi rend="CharOverride-1">notables particularidades en lo que respecta a la representación gráfica de los </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">doctores ridículos</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">. Para empezar, los almanaques y pronósticos astrológicos de carácter festivo que es, como se ha puesto de manifiesto, el grupo dentro de la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">literatura de gran difusión</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> en el que con más frecuencia se caricaturiza a </hi><hi rend="CharOverride-1">este estamento, no tienen costumbre de insertar grabados parecidos a los que se han descrito más arriba. Bien es verdad que la mayoría de los almanaques literarios que se estampan en España en el curso del Dieciocho exponen una modalidad de discurso jocoseria, que es la que combina el humor con las informaciones veraces. Esta circunstancia podría justificar que los autores buscasen propiciar un acercamiento reverencial a sus obras por parte de los receptores, aunque lo cierto es que la lectura posterior acabaría por desmentir esa interpretación, al menos en parte. De esta manera, sorprende encontrar </hi><hi rend="CharOverride-1">la facha de un catedrático sobrio y circunspecto en la portada de un folleto donde sus componedores son tachados de locos, y quienes los adquieren, de inocentones y bobos. Esta singularidad de los almanaques jocoserios españoles se traspasó a otras tradiciones como la portuguesa, en la que de igual forma comparecen las austeras figuras de los astrólogos, pese a que en el</hi><hi rend="CharOverride-1"> interior se enfatice su talante irrisorio</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-004">4</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1">. </hi></p><figure>
					<graphic url="xml_18-web-resources/image/Imagen_05.jpg" rend="img _idGenObjectAttribute-1" mimeType="image/jpeg"/>
				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 5 – Giuseppe Maria Mitelli, </hi><hi rend="italic">O che belle persone </hi><hi>(inicios del siglo XVIII). Aguafuerte.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Para entender con justeza todo lo anterior hay que tener en consideración que la aparición de este tipo de ilustraciones se encuadra dentro de una dimensión mercantil en la que llamar la atención de la clientela resultaba fundamental para que el negocio funcionase correctamente: </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">A medio camino entre lo serio y lo jocoso, el rostro risueño del piscator que mira al espectador es una invitación amigable a entrar en el texto, a comprarlo; a fin de cuentas, lector y autor ya se conocen del año anterior</hi><hi rend="CharOverride-1">» (Álvarez Barrientos ٢٠٢٠,</hi><hi rend="CharOverride-1"> 151). El descubrimiento de una cara que es, o que aspira a ser, conocida entre el público</hi><hi rend="CharOverride-1">, y que para más señas coincide con </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">la máscara del autor</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> histórico (Álvarez Barrientos 2020, 76), unida al hecho de que este se presenta a sí mismo como un experimentado sabedor de la materia, constituirían estrategias publicitarias que quizá funcionasen mejor que la inclusión de una viñeta cómica.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Al lado de</hi><hi rend="CharOverride-1"> manifestaciones de la índole de las que se acaban de reseñar, también es posible encontrar ejemplares en los que se pone en ridículo a los expertos de la universidad: </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">Las representaciones canónicas de la ocupación intelectual, así como los despachos en los que se realizaba, sufrieron formulaciones satíricas que ridiculizaban a los miembros de la República del Saber, sus prácticas, rituales y eventual pretenciosidad</hi><hi rend="CharOverride-1">» (Álvarez Barrientos ٢٠٢٠</hi><hi rend="CharOverride-1">, 147). En España, estos ejemplos emergen con una mayor asiduidad en las obras burlescas. Así, en un piscator seiscentista</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-003">5</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1"> impreso en Valencia, un supuesto don Bevedel Tirlimón de la Maula, natural de Villa Ociosa, posa </hi><hi rend="CharOverride-1">al frente del papel renunciando a hacer cualquier ostentación de su ciencia y portando un sombrero de copa extravagante y con una altura tal que corta una inscripción que reza </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">M. Palomón</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-002">6</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1">. </hi></p><figure>
					<graphic url="xml_18-web-resources/image/Imagen_6.jpg" rend="img _idGenObjectAttribute-1" mimeType="image/jpeg"/>
				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 6 – Portada del </hi><hi rend="italic">Pronóstico nuevo, jocoso, verdadero y general del año MDCLIIII. </hi><hi>Ejemplar procedente de la Biblioteca Nacional de España.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Manuel Pascual, protagonista de la serie</hi><hi rend="CharOverride-1"> </hi><hi rend="italic">El pobrecito Manuel Pascual </hi><hi rend="CharOverride-1">(1739-45), atribuida a Francisco de la Justicia y Cárdenas, expone su</hi><hi rend="italic"> </hi><hi rend="CharOverride-1">cuerpo deformado – le faltan las dos piernas – mientras monta </hi><hi rend="CharOverride-1">un jumento, animal que proverbialmente ha estado asociado a los rústicos, aparte de simbolizar la estulticia. A sus pies, una mujer, que es la suya, toma nota de los cálculos, ya no en la quietud del gabinete, sino en un espacio al aire libre. Cierto es que Manuel Pascual no es un profesor ni un académico, pero dedicándose a la misma tarea que estos, claramente su ejemplo sirve para desacreditar a aquellos, además de rebajar la consideración de la disciplina en sí, como evidencia el subtítulo: </hi><hi rend="italic">Antídoto eficaz contra la general epidemia de piscatores falsos.</hi></p><figure>
					<graphic url="xml_18-web-resources/image/Imagen_7.jpg" rend="img _idGenObjectAttribute-1" mimeType="image/jpeg"/>
				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 7 – Portada de la primera parte de </hi><hi rend="italic">El pronóstico verdadero del pobrecito Manuel Pascual intitulado sueños hay, que verdad son; y punto en contra de los astrólogos </hi><hi>de 1739. Ejemplar procedente de la Biblioteca Nacional de España.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Al mismo tiempo salieron a la luz muchos pronósticos burlescos sin imágenes en la portada; otros, como los del astrólogo Gómez Arias, insistían en colocar el retrato del autor en su despacho, como si de una pronosticación seria se tratase. Como se ha apuntado con anterioridad</hi><hi rend="CharOverride-1">, seguramente esta imagen funcionase a la manera de un sello de identidad del que este almanaquero, uno de los más destacados imitadores de Torres Villarroel, no querría desprenderse</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-001">7</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1">. Pero, ¿c</hi><hi rend="CharOverride-1">ómo se explica </hi><hi rend="CharOverride-1">entonces que alguien que había </hi><hi rend="CharOverride-1">conseguido hacerse un hueco en el concurrido mercado de los impresos anuales decidiese contradecirse a sí mismo o arrepentise, como anuncia el título de la publicación de 1747? Para explicarlo, conviene tener presente </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">que la burla de la astrología es una casuística a partir de la cual los escritores realizan variantes. Es decir, no es necesario comulgar punto por punto con esta actitud para sentir atracción por su vertiente literaria</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Lora Márquez 2023b, 93). </hi><hi rend="CharOverride-1">De hecho, según defiende Mijaíl Bajtín en </hi><hi rend="italic">La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento: el contexto de François Rabelais</hi><hi rend="CharOverride-1">, la finalidad principal de las predicciones burlescas no sería refutar los discursos astronómico-astrológicos, sino proponer una visión optimista de la existencia humana que suplantase al </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">sombrío tiempo escatológico de las concepciones medievales del mundo</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1995, 214). Gómez Arias pudo perfectamente aprovechar los materiales legítimos de la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">ciencia del cielo</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> para confeccionar, como Gran Piscator de Castilla, </hi><hi rend="CharOverride-1">sus reportorios, que estaban adscritos a la tipología jocoseria, pero renunciar seguidamente a esta misma tarea. Elide Casali acierta cuando sostiene que estos vaivenes, comunes, por lo demás, en el mundo de la astrología y la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">literatura de amplia difusión</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, responden a un intento por satisfacer las demandas de la industria editorial, en función de las cuales los autores irían acomodando su discurso (2003, 244). </hi></p><figure>
					<graphic url="xml_18-web-resources/image/Imagen_8.jpg" rend="img _idGenObjectAttribute-1" mimeType="image/jpeg"/>
				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 8 – Portada de </hi><hi rend="italic">Las verdades de Pedro Grullo. Por el Gran Piscator de La Rioja</hi><hi> de 1735. Ejemplar procedente de la Biblioteca Nacional de España.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">En </hi><hi rend="CharOverride-1">el año de 1735 se había impreso un pronóstico titulado </hi><hi rend="italic">Las verdades de Pedro Grullo. Por el Gran Piscator de La Rioja.</hi><hi rend="CharOverride-1"> A decir verdad, el texto está fuertemente influenciado por la impronta literaria torresiana, que en la década de 1730 alcanza su punto culminante en España. Recoge datos útiles, aunque, por ser estos muy breves y ocupar un espacio reducido en el papel, bien podría entrar a formar parte de la nómina de los piscatores </hi><hi rend="CharOverride-1">burlescos del XVIII con los que tiene en común varios elementos, como la perogrullada, el uso frecuente del verso o la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">comicidad verbal de baja estofa</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Bajtín 1995, 61). En esta ocasión, el autor comparece en calidad de </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">doctor Herramelluri</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="notes_number CharOverride-2"><hi><ref target="xml_18.html#footnote-000">8</ref></hi></hi><hi rend="CharOverride-1">, y en la censura hecha por don Antonio Téllez Acevedo, </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">repartidor de números de los Reales Consejos</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, se hace constar que el Gran Piscator de La Rioja desempeñaba el cargo de </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">profesor de Filosofía, Retórica y Matemáticas en esta corte</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1735, sin numerar). Más tarde, en la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">Introducción</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, una voz en primera persona que se identifica con el autor sostiene que el pronóstico se fabricó en las horas desocupadas que le quedaban libres después de dar cumplimiento a la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">obligación de la cátedra de Retórica, que por espacio de cuatro años</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> habría regentado </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">en la ilustre villa de Ezcaray, en el arzobispado de Burgos</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1735, sin numerar).</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">En el </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">Prólogo a los lectores</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, en cambio, </hi><hi rend="CharOverride-1">afirma haberse dedicado a ser </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">carpintero de coplas y confitero de villancicos</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1735, sin numerar), terminando de conformar la pareja de opuestos encarnada por él mismo, y que contrapone la universidad a la plaza pública y el mentidero, y los profesores, a los mercachifles y poetastros. </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Herramélluri</hi><hi rend="CharOverride-1">, al igual que Gómez Arias, escoge una xilografía </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">seria</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> para aparecer en la portada de su piscator burlesco. Sin embargo, él no había alumbrado antes ninguna obra astrológica a partir de la cual se le pudiese reconocer. Justo debajo de la mesa de estudio podía verse un cartel donde se consignaba su título académico y su apellido, animando al lector a relacionar la figura masculina con el autor empírico, pero ¿existía realmente tal vínculo? Joaquín Álvarez ha comprobado que esta imagen había sido utilizada en 1686 en una obrita titulada </hi><hi rend="italic">Discurso astronómico sobre el eclipse magno de la luna del día 10 de diciembre del año 1686. Escrito por el Gran Cazador de los Astros del Celeste Bosque Español</hi><hi rend="CharOverride-1">. Después volvería a insertarse en el almanaque de </hi><hi rend="italic">El Gran Piscator de Galicia para este año de 1729. </hi><hi rend="CharOverride-1">El paso del tiempo produce alteraciones significativas en lo que respecta a la percepción de la ilustración:</hi></p><quote rend="quotation_b"><hi>El astrólogo trabaja con su esfera armilar y, aunque en 1686 no desentonaría, para 1729 va vestido con ropas que ya eran de otra </hi><hi>época. Lo que en un periodo servía para prestigiarse, perdía su valor en otro. Si</hi><hi> lo habitual era ir acompañado por la musa Urania, en ésta es Mercurio quien tutela al astrólogo. Posiblemente esta representación es la que mejor evidencia la relación de la ciencia con el dios, que transmite al piscator los cálculos y el </hi><hi>horóscopo, como muestra la filactelia con el texto </hi><hi rend="italic">Tibi soli </hi><hi>(</hi><hi>«</hi><hi>para ti solo</hi><hi>»</hi><hi>), en alusión a que solo para él es el mensaje, en tanto que dios heraldo. Puesto que la astrología judiciaria es la que está detrás, no es un ángel quien informa o transmite las noticias, sino un dios pagano trasunto del Hermes griego (</hi><hi>Álvarez Barrientos ٢٠٢٠, </hi><hi>132). </hi></quote><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Este estado de las cosas confirma la existencia de un </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">tráfico de imágenes</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> en el bazar de los almanaques dieciochescos españoles (Álvarez Barrientos 2020, 132), en el que algunas de ellas podían llegar a gozar de una segunda o incluso tercera vida adaptando su valor representativo a las circunstancias concretas de interpretación que afectasen al impreso en cuestión. </hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">El trazado de este escueto panorama arroja algo de luz sobre el hecho de que, en el </hi><hi rend="CharOverride-1">siglo XVIII, la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">literatura de amplia difusión</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> conforma un </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">espace culturel […] transnational marqué par des réseaux d’échanges et des formes de circulation intenses</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Lüsebrink 1998, 144). Adoptando una óptica comparatista, ha quedado suficientemente acreditado que los almanaques y pronósticos jocoserios y burlesco</hi><hi rend="CharOverride-1">s aparecidos en España y en los Estados italianos comparten unos </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">modèles d’écriture ou des matrices textuelles</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Lüsebrink 1998, 144) que aseguran la posibilidad de poner en relación ambos contextos nacionales. En los ejemplares observados ha tenido lugar un </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">destronamiento</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Bajtín 1995, 195) de los académicos y profesores de universidad, que han dejado de representar al poderoso y al erudito para adquirir un aire bufonesco, en una formulación evidente de la inversión carnavalesca. Las realizaciones se nutren de una fuente común: la </hi><hi rend="italic">Commedia dell’arte</hi><hi rend="CharOverride-1"> y, más concretamente, del arquetipo de </hi><hi rend="italic">il dottore</hi><hi rend="CharOverride-1">, que se identifica por su engreimiento, ignorancia y pedantería.</hi></p><figure>
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				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 9 – Giuseppe Maria Mitelli, </hi><hi rend="italic">Dottore versato in tutte le scienze</hi><hi> (siglo XVII). Calcografía.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Al igual que en los almanaques y pronósticos paródicos, en la </hi><hi rend="italic">Commedia dell’arte</hi><hi rend="CharOverride-1"> el doctor no pertenece a la clase dominante pues, por los rasgos de su personalidad, solamente es digno de desprecio. Su expresión primigenia es la del </hi><hi rend="italic">dottor</hi><hi rend="CharOverride-1"> Graziano, cuyo vínculo con el universo de las lecturas astrológicas burlescas ha sido convenientemente explicitado (Casali 2003, 271). Más adelante, el personaje se transmuta en el </hi><hi rend="italic">dottor </hi><hi rend="CharOverride-1">Balanzon, a quien también le mueve la gula.</hi></p><figure>
					<graphic url="xml_18-web-resources/image/Imagen_10.jpg" rend="img _idGenObjectAttribute-1" mimeType="image/jpeg"/>
				</figure><p rend="caption_figure"><hi>Figura 10 – Portada del </hi><hi rend="italic">Lunari bulgnes dal Gran Duttor Balanzon Lumbarda </hi><hi>para 1810. Ejemplar procedente de la Biblioteca dell’Archiginnasio di Bologna. Este lunario estaría difundiéndose desde 1780, pero la citada biblioteca solo alberga ejemplares desde 1807.</hi></p><p rend="text"><hi rend="CharOverride-1">Desde un punto de vista textual, las dos tipologías de impresos mencionadas, burlesca y jocoseria, son parodias porque imitan a un referente con una intención humorística. De acuerdo con Bajtín, las </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">obras cómicas verbales</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, donde se integran las parodias, constituyen una de las formas privilegiadas de la </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">cultura cómica popular</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">, acompañadas de las </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">formas y rituales del espectáculo</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> y de las </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">diversas formas y tipos del vocabulario familiar y grosero</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (1995, 10). Queda por determinar si son a su vez obras satíricas pues, aunque estos doctores ridículos son de alguna manera </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">la variante popolare della figura del pedante elaborata dalla cultura alta</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> (Camporesi</hi><hi rend="CharOverride-1"> 1976, 203), sus autores, que en muchos casos se camuflan bajo un seudónimo, podrían pertenecer a la clase privilegiada que se pretende escarnercer y, en consecuencia, el conjunto de estas obras significaría un entrecruzamiento de lo que se entiende por </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">popular</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1"> y por </hi><hi rend="CharOverride-1">«</hi><hi rend="CharOverride-1">letrado</hi><hi rend="CharOverride-1">»</hi><hi rend="CharOverride-1">.</hi></p><div><head><hi>Bibliografía</hi></head><p rend="bib_indx_bib"><hi>Aguilar Piñal, Francisco. 1996. “La Ilustración española.” En </hi><hi rend="italic">Historia literaria de España en el siglo XVIII</hi><hi>, ed. Francisco Aguilar Piñal. 11-41. Madrid: Trotta. </hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Álvarez Barrientos, Joaquín. </hi><hi>2020. </hi><hi rend="italic">El astrólogo y su gabinete. Autoría, ciencia y representación en los almanaques del siglo XVIII</hi><hi>. Oviedo: IFESXVIII / Ediciones Trea (Anejos de </hi><hi rend="italic">Cuadernos de Estudios del Siglo XVIII</hi><hi>, 4). </hi><ref target="https://doi.org/10.17811/acesxviii.4.2020.1-180"><hi>https://doi.org/10.17811/acesxviii.4.2020.1-180</hi></ref><hi> (2026-03-30).</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Arias, Gómez. </hi><hi rend="CharOverride-3">1747? </hi><hi rend="italic">El piscator arrepentido, penitente y delatado por sí mismo para el año de 1747. Dedicado a la Excma. Señora doña María Luisa del Rosario, Fernández de Córdoba y Moncada, duquesa de Arcos, de Maqueda y Nájera, etc. Compuesto por don Gómez Arias, maestro de filosofía, profesor de matemáticas, graduado en Madrid, etc. </hi><hi>Madrid: por Juan de Zúñiga.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Arias, Gómez. 1750. </hi><hi rend="italic">El hospital de los locos de Zaragoza. Pronóstico evidente de don Gómez Arias para el año de 1750, y para todos hasta el fin del mundo. Dedicado al muy ilustre y esclarecido señor don Vicente de Montezuma, conde de Alba y marqués de Almarza y Flores Dávila, etc. </hi><hi>Madrid: imprenta de José González.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Arias, Gómez. </hi><hi rend="CharOverride-3">1751? </hi><hi rend="italic">El Piscator para el año de 1751. Claro, porque no tiene eclipses; cuerdo, porque está sin lunas; y alegre, porque va en verso. Dedicado a la excma. señora doña Bernarda Sarmiento Valladares Guzmán Dávila y Zúñiga, etc., duquesa de Atrisco, etc. Por D. Gómez Arias. </hi><hi>Madrid: [s. i.].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Arias, Gómez. </hi><hi rend="CharOverride-3">1753.</hi><hi rend="italic">El pronóstico seguro. Piscator en verso, bueno, natural y barato, para el año de 1754. Dedicado al Sr. D. José Bermúdez, del Consejo de S. M. en el Real y Supremo de Castilla, etc. Por don Gómez Arias</hi><hi>.</hi><hi> Madrid: Antonio Martínez impresor.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Bachiller Carambola. 1683. </hi><hi rend="italic">Respuesta al discurso astronómico y pronóstico general desde el año de 1683 hasta la fin del mundo, que escribió el Bachiller Carambola, heredero de las carcajadas de Demócrito, a pesar de los saturninos. Por el catedrático de estufa y luquete, y literario en la Universidad de Boceguillas.</hi><hi> [S. l.: s. i].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Camporesi, Piero. 1976. </hi><hi rend="italic">La maschera di Bertoldo. G. C. Croce e la letteratura carnevalesca. </hi><hi>Torino: Einaudi.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Casali, Elide. 2003. </hi><hi rend="italic">Le spie del cielo: oroscopi, lunari e almanacchi nell’Italia moderna. </hi><hi>Torino: Einaudi.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Chartier, Roger. 1996. “Introduction. Librairie de colportage et lecteurs ‘populaires’.” In </hi><hi rend="italic">Colportage et lecture populaire: imprimés de large circulation en Europe, XVIe-XIXe siècles</hi><hi>. Actes du colloque de Wolfenbüttel (21-24 avril 1991),</hi><hi rend="italic"> </hi><hi>a cura di Hans-Jürgen Lüsebrink, e Roger Chartier. </hi><hi>11-17. Paris: IMEC.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Chevalier, Maxime. 1992. </hi><hi rend="italic">Quevedo y su tiempo: la agudeza verbal</hi><hi>. Barcelona: Crítica</hi><hi>.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Dottore Dirindina. 1757? </hi><hi rend="italic">Inssuni de Mssir Dirindina poeta Arvinà sovra l’ann 1758. Prodott da una fantasì senz’arposs. Per divertimeint del person </hi><hi rend="italic">affazindà e per far impiegar ai spinsirà una part dal teimp, ch’i strassinin a lezer sti fandoni senza offeisa dal sgnor, ne del </hi><hi rend="italic">person dal mond. </hi><hi>Bologna: Sassi.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Dottore Dirindina. 1758? </hi><hi rend="italic">Inssuni de Mssir Dirindina poeta Arvinà sovra l’ann 1759. Prodott da una fantasì senz’</hi><hi rend="italic">arposs. Per divertimeint del person affazindà e per far impiegar ai spinsirà una part dal teimp, ch’i strassinin a lezer sti fandoni</hi><hi rend="italic"> senza offeisa dal sgnor, ne del person dal mond. </hi><hi>Bologna: Sassi.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Dottore Dirindina. 1766? </hi><hi rend="italic">Il dottore Dirindina, astrologo per divertimento. Calcolato col suo canocchiale nell’osservatorio delle esalazioni per l’anno 1797. Regolato sulle ore francesi ed italiane. </hi><hi>Bologna</hi><hi>: [s. i.].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Duttour Lema. 1754? </hi><hi rend="italic">Usservazion souvra del sfer fatt dal Duttour Munsu Lema per </hi><hi rend="italic">l’ann 1755. Cun al far dla Luna, e i su quart, al livar dal soul al mezz dè, la mezza nott e mell’alter </hi><hi rend="italic">tiridir. </hi><hi>Bologna: per gli eredi di Costantino Pisarri y Filippo Primondi.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Frábega, Antonio Ángel de. 1763. </hi><hi rend="italic">Zumba de pronósticos y pronósticos de zumba. Criollo de trecho en trecho, mestizo de cuando en cuando. Si se pone el Sol o no se pone, sale la Luna o no sale, hace bueno o mal tiempo, hay nubes o está raso, cae o no cae lluvia, graniza o no graniza, descampa o no descampa, truena o no truena. Ajustado al meridiano de Madrid por el gran astrólogo castellano, el Lic. Antonio Ángel de Fábrega, matemático con filo y beneficiado en Burgos. </hi><hi>Madrid: imprenta de Gabriel Ramírez.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Herradura, Simón de la. 1745. </hi><hi rend="italic">El astrólogo bufón y perillán de la moda. Pronóstico de burla y burla de pronósticos que va por el filo de los ciegos haciéndose cuartos, no obstante tener tantos a letra vista para este año de 1745. Su autor don Simón de la Herradura, caballero a machi-martillo, graduado en la Universidad de Brutamonte y catedrático de Mazorral en la Academia de Alfarache. </hi><hi>Madrid: [</hi><hi>s. i.].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Herramélluri, José. 1736. </hi><hi rend="italic">Las verdades de Pedro Grullo. Por el Gran Piscator de La Rioja.</hi><hi> [S. l.: s. i.]</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Justicia y Cárdenas, Francisco de. </hi><hi rend="CharOverride-3">173</hi><hi>8a? </hi><hi rend="italic">Sueños hay que verdad son, y punto en contra de los astrólogos. Antídoto eficaz contra la general epidemia de piscatores falsos. Pronóstico chistoso, verdadero e indefectible. Cálculo seguro, fijo e irrefragable, y vaticinio cierto de los sucesos civiles, mecánicos y políticos de todas las cuatro partes del mundo para este presente año de 1739. Su autor el pobrecito Manuel Pascual. Sale a la luz pública esta obra por la común luz del día. Y se dedica al primero que pase por la calle. Parte primera.</hi><hi rend="italic"> </hi><hi>Madrid: [s. i.].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Justicia y Cárdenas, Francisco de. 1738b? </hi><hi rend="italic">Sueños hay que verdad son, y punto en contra de los astrólogos. Triaca magna contra el veneno de la astrología judiciaria. Continuación al cálculo verídico con todos los sucesos políticos, civiles y mecánicos del universo. Para los seis meses que restan al año de 1739 desde el día primero de julio hasta el último de diciembre. Segunda parte. Su autor el pobrecito Manuel Pascual. En que lo dedica al famoso y nunca bien celebrado señor Perico el de los Palotes. </hi><hi>Madrid: [s. i.].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Licenciado Lampiño. 1728. </hi><hi rend="italic">El pronóstico más fijo y lunario general para este año de 1728. Sucesos precisos, eclipses y juicio del año. Su autor el licenciado Lampiño, natural de Vaciamadrid. Dedícale a la congregación de ciegos y faltos de vista de la coronada villa de Madrid. </hi><hi>Madrid: [</hi><hi>s. i.].</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Lora Márquez, Claudia. 2022. “La poesía jocoseria en los almanaques literarios españoles y portugueses del siglo XVIII.” </hi><hi rend="italic">Cuadernos de Ilustración y Romanticismo</hi><hi> 28: 185-219. </hi><ref target="http://doi.org/10.25267/Cuad_Ilus_romant.2022.i28.10"><hi>http://doi.org/10.25267/Cuad_Ilus_romant.2022.i28.10</hi></ref><hi> (2026-03-30).</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Lora Márquez, Claudia. 2023a. “L’almanacco serio-faceto tra Italia e Spagna (secoli XVII-XVIII).” </hi><hi rend="italic">Rassegna iberistica</hi><hi> </hi><hi>120: 163-81. </hi><ref target="http://doi.org/10.30687/Ri/2037-6588/2023/21/001"><hi>http://doi.org/10.30687/Ri/2037-6588/2023/21/001</hi></ref><hi> (2026-03-30).</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Lora Márquez, Claudia. 2023b. </hi><hi rend="italic">El almanaque literario. Aspectos editoriales y textuales de la producción en España, Italia y Portugal durante el siglo XVIII</hi><hi>. </hi><hi>Bern: Peter Lang.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Lüsebrink, Hans-Jürgen. 1998. “Littératures populaires et imprimés de large circulation en Europe. Perspectives d’analyses comparatistes et interculturelles.” </hi><hi rend="italic">Dix-Hutième Siècle</hi><hi> 30: 143-53. </hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Martín Gaite, Carmen. </hi><hi>2011. </hi><hi rend="italic">El proceso de Macanaz. Historia de un empapelamiento.</hi><hi> Madrid: Siruela.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Mercadier, Guy. 2009. </hi><hi rend="italic">Diego de Torres Villarroel: máscaras y espejos</hi><hi>, Manuel M. Pérez López (edición</hi><hi>), y Manuel de Lope (traducción). Salamanca: EDIFSA.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Muñoz, Antonio. 1746? </hi><hi rend="italic">Discurso astronómico y pronóstico general desde el año de 1746 hasta el fin del mundo. Al meridiano de Madrid, en elevación de cuarenta grados, ciento más o menos. Su autor don Antonio Muñoz, catedrático de prima de Buen Humor. </hi><hi>Madrid: imprenta de Manuel Fernández.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi rend="italic">Pronóstico nuevo, jocoso, verdadero y general del año MDCLIIII. Compuesto por don Bevedel Tirlimón de la Maula, natural de Villa Ociosa</hi><hi>. Valencia: por Silvestre Esparsa, impresor de la ciudad, junto al cementerio de S. Juan del hospital.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Torres Villarroel, Diego de. 1726. </hi><hi rend="italic">Posdatas de Torres a Martínez en la respuesta a don Juan Barroso sobre la Carta defensiva que escribió al Rmo. Padre fray Benito Feijoo. Y en ellas explica de camino el globo de luz o fenómeno que apareció en nuestros horizontes el día diecinueve de octubre de este año de mil setecientos veintiséis. </hi><hi>Salamanca: imprenta de la Santa Cruz.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Zaccagnino Astrologo Indovino. 1704? </hi><hi rend="italic">Il botteghino delle curiosità di Zacagnino astrologo indovino, mercante di pepe e sale, per condire le zucche de politici capricciosi, aperto sopra la Piazza dei Mercanti di Milano. Sopra l’anno 1705</hi><hi>. Milano: Federico Francesco Maietta.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Zaccagnino Astrologo Indovino. 1716? </hi><hi rend="italic">Il botteghino delle curiosità di Zaccagnino astrologo indovino, mercante di pepe e sale, per condire le zucche dei politici capricciosi sopra l’anno 1717. Con privilegio del Senato Eccellentissino</hi><hi>. Milano: per gli eredi di Maietta.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Zaccagnino Astrologo Indovino. 1768? </hi><hi rend="italic">Il gran botteghino delle curiosità di Zaccagnino astrologo indovino. Mercante di pepe e sale per condire le zucche dei politici capricciosi. Almanacco ridicolo per l’anno 1769. Nel quale vi sono i santi correnti a giorno per giorno, le stazioni, l’esposizione delle SS. 40 ore, il crescer e calar della Luna e le muttazioni</hi><hi rend="italic"> dei tempi ecc. Le Cabale per giocare al lotto, l’arrivo e partenza dei corrieri, la tariffa delle monete. </hi><hi>Milano: nella Stampa di Pietro Agnelli.</hi></p><p rend="bib_indx_bib"><hi>Zaccagnino Astrologo Indovino. 1775? </hi><hi rend="italic">Il gran botteghino di Zaccagnino astrologo indovino mercante di pepe, e sale, per condire le zucche dei politici capricciosi. Almanacco sopra l’anno bisestile 1776</hi><hi>. Milano: </hi><hi>Pietro Agnelli.</hi></p><list rend="numbered">
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-007-backlink">1</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	Este trabajo forma parte de una de las líneas de investigación proyecto de I+D+i </hi><hi rend="italic">Los almanaques literarios en la España del siglo XIX: catalogación, estudio, edición y crítica</hi><hi rend="CharOverride-5">, (PID2023-153279NA-I00), financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033/ y por FEDER, UE. Asimismo, ha podido ser llevado a cabo gracias a la realización de una estancia de investigación en el Centro Studi sul Seicento e Settecento Spagnolo de la Università di Bologna financiada a través de una ayuda Juan de la Cierva-Formación (2022) del Ministerio de Ciencia e Innovación.</hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-006-backlink">2</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	Recojo la cita del ensayo de Carmen Martín Gaite </hi><hi rend="italic">El proceso de Macanaz. Historia de un empapelamiento </hi><hi rend="CharOverride-5">(2011, 51).</hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-005-backlink">3</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	Una lectura detenida del contenido de estos almanaques en Lora Márquez 2023b, 220-222.</hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-004-backlink">4</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	Una excepción a la norma serían las series de </hi><hi rend="italic">O cego astrólogo </hi><hi rend="CharOverride-5">(1738-1742), protagonizada por un ciego papelista, y </hi><hi rend="italic">O preto astrólogo </hi><hi rend="CharOverride-5">(1758-1761), donde quien dicta los vaticinios es un antiguo esclavo africano.</hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-003-backlink">5</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	El siglo XVII fue especialmente fecundo en producciones pertenecientes a este género literario, como se colige de la consulta del índice bibliográfico de Antonio Hurtado Torres (1980). </hi><hi rend="CharOverride-5">«</hi><hi rend="CharOverride-5">Todavía en el siglo XVIII se constata la sobrevivencia de la </hi><hi rend="CharOverride-5">modalidad</hi><hi rend="CharOverride-5">»</hi><hi rend="CharOverride-5"> (Lora Márquez 2023b, 92), aunque </hi><hi rend="CharOverride-5">hay que reconocer la preponderancia del modelo de almanaque literario concebido por Diego de Torres Villarroel. </hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-002-backlink">6</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	Creemos que este </hi><hi rend="CharOverride-5">«</hi><hi rend="CharOverride-5">M. Palomón</hi><hi rend="CharOverride-5">»</hi><hi rend="CharOverride-5"> deriva de </hi><hi rend="CharOverride-5">«</hi><hi rend="CharOverride-5">Messier Palomo</hi><hi rend="CharOverride-5">»</hi><hi rend="CharOverride-5">, habida cuenta de que, en el lenguaje de germanía, palomo ‘significa necio, o simple’ (</hi><hi rend="italic">Diccionario de Autoridades </hi><hi rend="CharOverride-5">1737, 98, 2; s. v. palomo), tal y como sería este </hi><hi rend="CharOverride-5">«</hi><hi rend="CharOverride-5">astrólogo jovial</hi><hi rend="CharOverride-5">»</hi><hi rend="CharOverride-5"> que </hi><hi rend="CharOverride-5">«</hi><hi rend="CharOverride-5">pronostica chacotas</hi><hi rend="CharOverride-5">»</hi><hi rend="CharOverride-5"> (1654,</hi><hi rend="CharOverride-5"> sin numerar). Juan Palomo es el ‘hombre inútil que no se vale de nadie, ni sirve para nada’ (</hi><hi rend="italic">Diccionario de Autoridades </hi><hi rend="CharOverride-5">1</hi><hi rend="CharOverride-5">737, 99, 2; s. v. palomo). Pero (o Pedro) Grullo y Perico el de los Palotes son otros nombres masculinos de raíz folklórica que se repiten en los pronósticos paródicos.</hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-001-backlink">7</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	Sus pronósticos burlescos son, por orden de aparición: </hi><hi rend="italic">El piscator arrepentido, penitente y delatado por sí mismo </hi><hi rend="CharOverride-5">(1747)</hi><hi rend="italic">, </hi><hi rend="CharOverride-5">e</hi><hi rend="CharOverride-5">l </hi><hi rend="italic">Pronóstico evidente </hi><hi rend="CharOverride-5">(1750), </hi><hi rend="italic">El piscator para el año de 1751. Claro, porque no tiene eclipses; cuerdo, porque está sin lunas; y alegre, porque va en verso </hi><hi rend="CharOverride-5">(1750) y </hi><hi rend="italic">El pronóstico seguro </hi><hi rend="CharOverride-5">(1753)</hi><hi rend="italic">.</hi></p></item>
					<item><p rend="layout_notes"><hi rend="notes_number CharOverride-4"><ref target="xml_18.html#footnote-000-backlink">8</ref></hi><hi rend="CharOverride-5">	En la censura eclesiástica, redactada por el padre fray Benito Lezama, se lee que el nombre completo es José Herramelluri Pérez de Guzmán el Bueno (1735, sin numerar), que es el mismo que figura en la firma de la dedicatoria al duque de Arcos. Es probable que la lectura correcta del apellido sea </hi><hi rend="CharOverride-5">«</hi><hi rend="CharOverride-5">Herramélluri</hi><hi rend="CharOverride-5">»</hi><hi rend="CharOverride-5">, que coincide con el topónimo de una localidad riojana.</hi></p></item>
				</list><p rend="editorial_metadata_author">Claudia Lora Márquez, University of La Laguna, Spain, <ref target="mailto:cloramar@ull.edu.es">cloramar@ull.edu.es</ref>, <ref target="https://orcid.org/0000-0002-2038-3702">0000-0002-2038-3702</ref></p><p rend="editorial_metadata_polices">Referee List (DOI 1<ref target="https://doi.org/10.36253/fup_referee_list">0.36253/fup_referee_list</ref>)</p><p rend="editorial_metadata_polices">FUP Best Practice in Scholarly Publishing (DOI <ref target="https://doi.org/10.36253/fup_best_practice">10.36253/fup_best_practice</ref>)</p><p rend="editorial_metadata_book">Claudia Lora Márquez, <hi rend="italic">Algunas muestras de la crítica a las academias y a los saberes científicos en la «literatura de amplia difusión» española e italiana,</hi> © Author(s), <ref target="http://creativecommons.org/licenses/by/4.0/legalcode">CC BY 4.0</ref>, DOI <ref target="https://doi.org/10.36253/979-12-215-0989-2.18">10.36253/979-12-215-0989-2.18</ref>, in Niccolò Guasti, Cinzia Recca, Mónica Bolufer Peruga, Fernando Durán López (edited by), <hi rend="italic">Accademie e luoghi del sapere tra Italia e Spagna nel lungo Settecento. Scienze, arti, letteratura, politica e sociabilità / Academias y lugares del saber en el largo siglo XVIII entre Italia y España. Ciencias, artes, literatura, política y sociabilidad</hi>, pp. -180, 2026, published by Firenze University Press, ISBN 979-12-215-0989-2, DOI <ref target="https://doi.org/10.36253/979-12-215-0989-2">10.36253/979-12-215-0989-2</ref></p></div></div>
      <div>
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          <head>References</head>
          <bibl n="229328">Aguilar Pi&amp;#241;al, Francisco. 1996. “La Ilustraci&amp;#243;n espa&amp;#241;ola.” En Historia literaria de Espa&amp;#241;a en el siglo XVIII, ed. Francisco Aguilar Pi&amp;#241;al. 11-41. Madrid: Trotta.</bibl>
          <bibl n="229329">
            <bibl>&amp;#193;lvarez Barrientos, Joaqu&amp;#237;n. 2020. El astr&amp;#243;logo y su gabinete. Autor&amp;#237;a, ciencia y representaci&amp;#243;n en los almanaques del siglo XVIII. Oviedo: IFESXVIII / Ediciones Trea (Anejos de Cuadernos de Estudios del Siglo XVIII, 4).</bibl>
            <idno type="DOI">10.17811/acesxviii.4.2020.1-180</idno>
          </bibl>
          <bibl n="229330">Arias, G&amp;#243;mez. 1747? El piscator arrepentido, penitente y delatado por s&amp;#237; mismo para el a&amp;#241;o de 1747. Dedicado a la Excma. Se&amp;#241;ora do&amp;#241;a Mar&amp;#237;a Luisa del Rosario, Fern&amp;#225;ndez de C&amp;#243;rdoba y Moncada, duquesa de Arcos, de Maqueda y N&amp;#225;jera, etc. Compuesto por don G&amp;#243;mez Arias, maestro de filosof&amp;#237;a, profesor de matem&amp;#225;ticas, graduado en Madrid, etc. Madrid: por Juan de Z&amp;#250;&amp;#241;iga.</bibl>
          <bibl n="229331">Arias, G&amp;#243;mez. 1750. El hospital de los locos de Zaragoza. Pron&amp;#243;stico evidente de don G&amp;#243;mez Arias para el a&amp;#241;o de 1750, y para todos hasta el fin del mundo. Dedicado al muy ilustre y esclarecido se&amp;#241;or don Vicente de Montezuma, conde de Alba y marqu&amp;#233;s de Almarza y Flores D&amp;#225;vila, etc. Madrid: imprenta de Jos&amp;#233; Gonz&amp;#225;lez.</bibl>
          <bibl n="229332">Arias, G&amp;#243;mez. 1751? El Piscator para el a&amp;#241;o de 1751. Claro, porque no tiene eclipses; cuerdo, porque est&amp;#225; sin lunas; y alegre, porque va en verso. Dedicado a la excma. se&amp;#241;ora do&amp;#241;a Bernarda Sarmiento Valladares Guzm&amp;#225;n D&amp;#225;vila y Z&amp;#250;&amp;#241;iga, etc., duquesa de Atrisco, etc. Por D. G&amp;#243;mez Arias. Madrid: [s. i.].</bibl>
          <bibl n="229333">Arias, G&amp;#243;mez. 1753.El pron&amp;#243;stico seguro. Piscator en verso, bueno, natural y barato, para el a&amp;#241;o de 1754. Dedicado al Sr. D. Jos&amp;#233; Berm&amp;#250;dez, del Consejo de S. M. en el Real y Supremo de Castilla, etc. Por don G&amp;#243;mez Arias. Madrid: Antonio Mart&amp;#237;nez impresor.</bibl>
          <bibl n="229334">Bachiller Carambola. 1683. Respuesta al discurso astron&amp;#243;mico y pron&amp;#243;stico general desde el a&amp;#241;o de 1683 hasta la fin del mundo, que escribi&amp;#243; el Bachiller Carambola, heredero de las carcajadas de Dem&amp;#243;crito, a pesar de los saturninos. Por el catedr&amp;#225;tico de estufa y luquete, y literario en la Universidad de Boceguillas. [S. l.: s. i].</bibl>
          <bibl n="229335">Camporesi, Piero. 1976. La maschera di Bertoldo. G. C. Croce e la letteratura carnevalesca. Torino: Einaudi.</bibl>
          <bibl n="229336">Casali, Elide. 2003. Le spie del cielo: oroscopi, lunari e almanacchi nell’Italia moderna. Torino: Einaudi.</bibl>
          <bibl n="229337">Chartier, Roger. 1996. “Introduction. Librairie de colportage et lecteurs ‘populaires’.” In Colportage et lecture populaire: imprim&amp;#233;s de large circulation en Europe, XVIe-XIXe si&amp;#232;cles. Actes du colloque de Wolfenb&amp;#252;ttel (21-24 avril 1991), a cura di Hans-J&amp;#252;rgen L&amp;#252;sebrink, e Roger Chartier. 11-17. Paris: IMEC.</bibl>
          <bibl n="229338">Chevalier, Maxime. 1992. Quevedo y su tiempo: la agudeza verbal. Barcelona: Cr&amp;#237;tica.</bibl>
          <bibl n="229339">Dottore Dirindina. 1757? Inssuni de Mssir Dirindina poeta Arvin&amp;#224; sovra l’ann 1758. Prodott da una fantas&amp;#236; senz’arposs. Per divertimeint del person affazind&amp;#224; e per far impiegar ai spinsir&amp;#224; una part dal teimp, ch’i strassinin a lezer sti fandoni senza offeisa dal sgnor, ne del person dal mond. Bologna: Sassi.</bibl>
          <bibl n="229340">Dottore Dirindina. 1758? Inssuni de Mssir Dirindina poeta Arvin&amp;#224; sovra l’ann 1759. Prodott da una fantas&amp;#236; senz’arposs. Per divertimeint del person affazind&amp;#224; e per far impiegar ai spinsir&amp;#224; una part dal teimp, ch’i strassinin a lezer sti fandoni senza offeisa dal sgnor, ne del person dal mond. Bologna: Sassi.</bibl>
          <bibl n="229341">Dottore Dirindina. 1766? Il dottore Dirindina, astrologo per divertimento. Calcolato col suo canocchiale nell’osservatorio delle esalazioni per l’anno 1797. Regolato sulle ore francesi ed italiane. Bologna: [s. i.].</bibl>
          <bibl n="229342">Duttour Lema. 1754? Usservazion souvra del sfer fatt dal Duttour Munsu Lema per l’ann 1755. Cun al far dla Luna, e i su quart, al livar dal soul al mezz d&amp;#232;, la mezza nott e mell’alter tiridir. Bologna: per gli eredi di Costantino Pisarri y Filippo Primondi.</bibl>
          <bibl n="229343">Fr&amp;#225;bega, Antonio &amp;#193;ngel de. 1763. Zumba de pron&amp;#243;sticos y pron&amp;#243;sticos de zumba. Criollo de trecho en trecho, mestizo de cuando en cuando. Si se pone el Sol o no se pone, sale la Luna o no sale, hace bueno o mal tiempo, hay nubes o est&amp;#225; raso, cae o no cae lluvia, graniza o no graniza, descampa o no descampa, truena o no truena. Ajustado al meridiano de Madrid por el gran astr&amp;#243;logo castellano, el Lic. Antonio &amp;#193;ngel de F&amp;#225;brega, matem&amp;#225;tico con filo y beneficiado en Burgos. Madrid: imprenta de Gabriel Ram&amp;#237;rez.</bibl>
          <bibl n="229344">Herradura, Sim&amp;#243;n de la. 1745. El astr&amp;#243;logo buf&amp;#243;n y perill&amp;#225;n de la moda. Pron&amp;#243;stico de burla y burla de pron&amp;#243;sticos que va por el filo de los ciegos haci&amp;#233;ndose cuartos, no obstante tener tantos a letra vista para este a&amp;#241;o de 1745. Su autor don Sim&amp;#243;n de la Herradura, caballero a machi-martillo, graduado en la Universidad de Brutamonte y catedr&amp;#225;tico de Mazorral en la Academia de Alfarache. Madrid: [s. i.].</bibl>
          <bibl n="229345">Herram&amp;#233;lluri, Jos&amp;#233;. 1736. Las verdades de Pedro Grullo. Por el Gran Piscator de La Rioja. [S. l.: s. i.]</bibl>
          <bibl n="229346">Justicia y C&amp;#225;rdenas, Francisco de. 1738a? Sue&amp;#241;os hay que verdad son, y punto en contra de los astr&amp;#243;logos. Ant&amp;#237;doto eficaz contra la general epidemia de piscatores falsos. Pron&amp;#243;stico chistoso, verdadero e indefectible. C&amp;#225;lculo seguro, fijo e irrefragable, y vaticinio cierto de los sucesos civiles, mec&amp;#225;nicos y pol&amp;#237;ticos de todas las cuatro partes del mundo para este presente a&amp;#241;o de 1739. Su autor el pobrecito Manuel Pascual. Sale a la luz p&amp;#250;blica esta obra por la com&amp;#250;n luz del d&amp;#237;a. Y se dedica al primero que pase por la calle. Parte primera. Madrid: [s. i.].</bibl>
          <bibl n="229347">Justicia y C&amp;#225;rdenas, Francisco de. 1738b? Sue&amp;#241;os hay que verdad son, y punto en contra de los astr&amp;#243;logos. Triaca magna contra el veneno de la astrolog&amp;#237;a judiciaria. Continuaci&amp;#243;n al c&amp;#225;lculo ver&amp;#237;dico con todos los sucesos pol&amp;#237;ticos, civiles y mec&amp;#225;nicos del universo. Para los seis meses que restan al a&amp;#241;o de 1739 desde el d&amp;#237;a primero de julio hasta el &amp;#250;ltimo de diciembre. Segunda parte. Su autor el pobrecito Manuel Pascual. En que lo dedica al famoso y nunca bien celebrado se&amp;#241;or Perico el de los Palotes. Madrid: [s. i.].</bibl>
          <bibl n="229348">Licenciado Lampi&amp;#241;o. 1728. El pron&amp;#243;stico m&amp;#225;s fijo y lunario general para este a&amp;#241;o de 1728. Sucesos precisos, eclipses y juicio del a&amp;#241;o. Su autor el licenciado Lampi&amp;#241;o, natural de Vaciamadrid. Ded&amp;#237;cale a la congregaci&amp;#243;n de ciegos y faltos de vista de la coronada villa de Madrid. Madrid: [s. i.].</bibl>
          <bibl n="229349">
            <bibl>Lora M&amp;#225;rquez, Claudia. 2022. “La poes&amp;#237;a jocoseria en los almanaques literarios espa&amp;#241;oles y portugueses del siglo XVIII.” Cuadernos de Ilustraci&amp;#243;n y Romanticismo 28: 185-219.</bibl>
            <idno type="DOI">10.25267/Cuad_Ilus_romant.2022.i28.10</idno>
          </bibl>
          <bibl n="229350">
            <bibl>Lora M&amp;#225;rquez, Claudia. 2023a. “L’almanacco serio-faceto tra Italia e Spagna (secoli XVII-XVIII).” Rassegna iberistica 120: 163-81.</bibl>
            <idno type="DOI">10.30687/Ri/2037-6588/2023/21/001</idno>
          </bibl>
          <bibl n="229351">Lora M&amp;#225;rquez, Claudia. 2023b. El almanaque literario. Aspectos editoriales y textuales de la producci&amp;#243;n en Espa&amp;#241;a, Italia y Portugal durante el siglo XVIII. Bern: Peter Lang.</bibl>
          <bibl n="229352">L&amp;#252;sebrink, Hans-J&amp;#252;rgen. 1998. “Litt&amp;#233;ratures populaires et imprim&amp;#233;s de large circulation en Europe. Perspectives d’analyses comparatistes et interculturelles.” Dix-Huti&amp;#232;me Si&amp;#232;cle 30: 143-53.</bibl>
          <bibl n="229353">Mart&amp;#237;n Gaite, Carmen. 2011. El proceso de Macanaz. Historia de un empapelamiento. Madrid: Siruela.</bibl>
          <bibl n="229354">Mercadier, Guy. 2009. Diego de Torres Villarroel: m&amp;#225;scaras y espejos, Manuel M. P&amp;#233;rez L&amp;#243;pez (edici&amp;#243;n), y Manuel de Lope (traducci&amp;#243;n). Salamanca: EDIFSA.</bibl>
          <bibl n="229355">Mu&amp;#241;oz, Antonio. 1746? Discurso astron&amp;#243;mico y pron&amp;#243;stico general desde el a&amp;#241;o de 1746 hasta el fin del mundo. Al meridiano de Madrid, en elevaci&amp;#243;n de cuarenta grados, ciento m&amp;#225;s o menos. Su autor don Antonio Mu&amp;#241;oz, catedr&amp;#225;tico de prima de Buen Humor. Madrid: imprenta de Manuel Fern&amp;#225;ndez.</bibl>
          <bibl n="229356">Pron&amp;#243;stico nuevo, jocoso, verdadero y general del a&amp;#241;o MDCLIIII. Compuesto por don Bevedel Tirlim&amp;#243;n de la Maula, natural de Villa Ociosa. Valencia: por Silvestre Esparsa, impresor de la ciudad, junto al cementerio de S. Juan del hospital.</bibl>
          <bibl n="229357">Torres Villarroel, Diego de. 1726. Posdatas de Torres a Mart&amp;#237;nez en la respuesta a don Juan Barroso sobre la Carta defensiva que escribi&amp;#243; al Rmo. Padre fray Benito Feijoo. Y en ellas explica de camino el globo de luz o fen&amp;#243;meno que apareci&amp;#243; en nuestros horizontes el d&amp;#237;a diecinueve de octubre de este a&amp;#241;o de mil setecientos veintis&amp;#233;is. Salamanca: imprenta de la Santa Cruz.</bibl>
          <bibl n="229358">Zaccagnino Astrologo Indovino. 1704? Il botteghino delle curiosit&amp;#224; di Zacagnino astrologo indovino, mercante di pepe e sale, per condire le zucche de politici capricciosi, aperto sopra la Piazza dei Mercanti di Milano. Sopra l’anno 1705. Milano: Federico Francesco Maietta.</bibl>
          <bibl n="229359">Zaccagnino Astrologo Indovino. 1716? Il botteghino delle curiosit&amp;#224; di Zaccagnino astrologo indovino, mercante di pepe e sale, per condire le zucche dei politici capricciosi sopra l’anno 1717. Con privilegio del Senato Eccellentissino. Milano: per gli eredi di Maietta.</bibl>
          <bibl n="229360">Zaccagnino Astrologo Indovino. 1768? Il gran botteghino delle curiosit&amp;#224; di Zaccagnino astrologo indovino. Mercante di pepe e sale per condire le zucche dei politici capricciosi. Almanacco ridicolo per l’anno 1769. Nel quale vi sono i santi correnti a giorno per giorno, le stazioni, l’esposizione delle SS. 40 ore, il crescer e calar della Luna e le muttazioni dei tempi ecc. Le Cabale per giocare al lotto, l’arrivo e partenza dei corrieri, la tariffa delle monete. Milano: nella Stampa di Pietro Agnelli.</bibl>
          <bibl n="229361">Zaccagnino Astrologo Indovino. 1775? Il gran botteghino di Zaccagnino astrologo indovino mercante di pepe, e sale, per condire le zucche dei politici capricciosi. Almanacco sopra l’anno bisestile 1776. Milano: Pietro Agnelli.</bibl>
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